Periódico online y colaborativo con Magazine Factory
Martes, Marzo 22nd, 2011View more presentations from aula21.
View more presentations from aula21.
El “corto y pego†es una actividad que se practica en los mas variados ámbitos. Hace unos dÃas atrás en el marco del Programa link.spc en St. Patrick`s College trabajábamos con los docentes de Educación Secundaria en un taller acerca de este tema.
Muchas veces se tiende a pensar que el “Cut and paste” ocurre sólo a niveles de educación secundaria, pero en realidad también sucede a nivel académico, en el propio ámbito universitario, inclusive en el marco de tesis doctorales. En estos dÃas comenzaremos a trabajar con Turnitin, un software especialmente diseñado para la detección de plagios, pero que a la vez ofrece posibilidades de seguimiento de los trabajos en red con diversas herramientas incorporadas. PlagiarismDetect es un software gratuito que también ayuda a identificar plagios, aunque con limitadas capacidades.
Los sitos de Internet desde donde se pueden bajar trabajos académicos se los denomina “Term Paper Mills” o “Essay Banks” y desde allÃi se pueden conseguir trabajos académicos  a cambio de un pago.
En la preparación del taller hicimos una reseña de sitios que ayudan a escribir monografÃas, artÃculos, tesis para masters, PhD. y encontramos los siguientes que compartimos aquÃ:
www.termpaperrelief.com; www.duenow.com; www.masterpapers.com; www.essaytown.com; www.bigpapers.com.
![]()
A priori, parece una contradicción, pero a partir de esta semana se distribuye semanalmente en las ciudades de Chicago y San Francisco el primer diario de blogs: The Printed Blog.
___________________
¿Cómo recibirán los ”Negropontes del mundo” esta vuelta del mundo de los bytes al de los átomos?
¿Cuáles son sus significados culturales más profundos?
¿Es un triunfo del byte, del papel o un nuevo matrimonio por conveniencia?
¿Se expandirá este efecto a otras latitudes?
The Printed Blog seeks to change the way people share and interact with news from the world around them. We hope to play a pivotal role in reversing the fortunes of the sinking newspaper industry with this new media project. But we can’t do it alone! Since our emphasis is on user-generated content rather than top-down reporting, this website is designed to function as YOUR HUB for connecting us with blogs, articles, photography, music, events and other content that YOU deem worthy of sharing with your own community.
La noticia según la agencia EFE:
Jan 22, 2008: New York Times Publisher Rethinks the Daily: It’s Free and Printed and Has Blogs All Over |
Jan 12, 2008: Wired Blog New Media Venture Turns Bloggers Into Print Journalists |
Â
Julio 23, 2008 EL PAIS, at 12:06 am | In Cultura general | No Comments
                                               Â
Â
Según docentes de Secundaria, los chicos no tienen “conciencia†de que el plagio es delito. “Piensan que es una pavada porque están acostumbrados a repetirâ€.
La letra con plagio entra
Nueva generación del “copio y pegoâ€Universitarios y liceales recurren a la copia con creciente frecuencia, según los expertos. “No lo viven con culpa ni como una falta y se vendrá un choque culturalâ€, advierten.
M. BARDESIO | M. HERRERA
Copian de todas formas, al compañero de al lado, con el libro abajo del banco o con el celular. O cuando hay que entregar monografÃas se la bajan de Internet, cortan y peganâ€. Asà describió Valeria, una estudiante de Facultad de Derecho, lo que, en cada perÃodo de exámenes o entregas, ve en muchos de sus compañeros. En Secundaria, el docente de historia José Olivera relata que se encuentra con creciente frecuencia con trabajos enteros copiados de la web y presentados bajo el nombre del alumno. “Es gravÃsimo y nadie parece poder pararloâ€, considera el profesor.
La semana pasada, los medios se sacudÃan una vez más ante la denuncia que afecta a un libro de la escritora Helen Velando, cuya similitud con una obra de Luis MartÃnez Cherro es evidente. Pero detrás de esos casos, flota una realidad aún más preocupante y es que las nuevas generaciones están recurriendo al copy-paste, al parecer sin demasiada conciencia de que es una falta ética grave, y un delito además. Un ejemplo: en la Facultad de Comunicación de una universidad privada se presentaron 15 tesis, de las cuales 4 reprobaron por plagio parcial.
La psiquiatra Natalia Trenchi está absolutamente segura que niños y jóvenes no disciernen que el plagio es anti-ético e ilÃcito. “Me ha sorprendido que muchos adultos, incluso colegas, ¡ignoran que copiar lo dicho o escrito por otros sin citar es plagio! Todas las instituciones escolares y liceales deberÃan ser conscientes de los valores que `en realidad` trasmiten a sus alumnos, no en sus clases de valores (artilugio intelectual en el que confÃo poco), sino en el quehacer cotidiano. Los docentes deberÃan dejar de aceptar la entrega de trabajos con material de Internet sin procesamiento personal, porque eso significa no al enriquecimiento intelectual y sà al empobrecimiento moral. DeberÃan dejar de valorar más los logros que el esfuerzo, más el resultado que el proceso. Lo que se aprende en las instituciones es importante, pero allà no están los únicos maestros. Las familias transmiten muchos valores corruptos cuando comentan con admiración el supuesto éxito, valorando sólo lo económico sin importar la honestidad o decencia.â€
El psicólogo Roberto Balaguer, referente en área tecnológica, considera que se está formando una suerte de “cultura del plagioâ€. “En los adultos puede provenir de una situación psicopática (sin lÃmites y con ética difusa). Me ocurrió a mÃ: un profesor de una universidad de Cataluña en España, Jose Antonio Gabelas, me plagió un extracto de un libro, en un trabajo que presentó en una revista virtual académica. Cuando se lo indiqué, me preguntó con todo desparpajo: ¿quiere que lo cite o saco esos párrafos?†Sin embargo, asà como es condenable en adultos, que saben que está mal, los jóvenes no. La lucha será terrible porque las nuevas generaciones no tienen incorporado el concepto de plagio. Se da un gran choque: toda una cultura que se ampara, necesita y vive del copyright, y dice aquà hay un avasallamiento de mi autorÃa, contra otra que afirma que la creación, una vez que `está colgada` pertenece a todos. Lo claro es que los jóvenes no viven el `copio y pego` con culpa, ni en la escuela, liceo, universidad, ni siquiera en las maestrÃas o doctoradosâ€.
El asunto lleva a la pregunta sobre qué conciencia tienen los estudiantes sobre la magnitud delictiva del plagio. “Muy pocaâ€, responde la directora de Secundaria Alex Mazzei, también docente de historia. “Los chiquilines están tan acostumbrados a repetir de memoria cosas que les decimos, que después es muy difÃcil explicarles que el aprendizaje no es copiarâ€, añade la jerarca. Para ella, la clave está en el docente, quien debe plantear ejercicios que motiven la capacidad de análisis propio de cada estudiante y a la vez, “hacer explÃcito lo implÃcitoâ€. “Antes, habÃa una cultura general en la que más o menos todos estábamos de acuerdo y la copia estaba mal y punto. Ahora no se puede dar nada por sentado porque muchos no saben esoâ€.
Hace dos años, en el Liceo 3 de Maldonado, se realizaron talleres sobre “conciencia de delitoâ€. Con participación de policÃas y jueces, se buscaba provocar en los adolescentes reflexiones sobre cuáles eran las conductas que estaban sujetas a sanción penal y cuáles no. Resultado: ninguno sabÃa que el plagio era un delito y también desconocÃan que falsificar la cédula de identidad constituÃa una falta penal. “Qué va a ser delito, eso es una pavadaâ€, decÃan los chicos según la directora de aquel liceo, Betina Galeto. “De todos los que participaron, creo que dos tenÃan la cédula original. Los demás la habÃan falsificado para entrar al baileâ€, añade.
El fenómeno retorna a la discusión sobre el rol del docente. “Hoy, enseñar se vuelve mucho más complejo que antes; todo hay que enseñarlo y por eso en este nuevo programa, incorporamos formación ciudadana en materias de tercero y quinto añoâ€, asegura Mazzei.
El horizonte de la copia se vuelve más complicado porque con el Plan Ceibal, los escolares se transformarán en liceales con un amplio acceso a Internet, toda una tentación por sus millones de trabajos y monografÃas a disposición. “El problema no es Internet, que será una gran herramienta, pero tiene que estar acompañada por una función docente que estimule la creatividad y capacidad crÃtica de los estudiantesâ€, asegura Mazzei.
¿Están formados los docentes para el desafÃo? “Hay excelentes profesores y otros que noâ€, responde la directora de Secundaria.
SIGLO XXI. El plagio, según la psiquiatra Trenchi, ocurre entre otras cosas por los mensajes que la sociedad envÃa a niños y jóvenes: difusos lÃmites entre lo que es verdad y lo que no. “Existe una sobrevaloración social del camino más corto y con menos esfuerzo para llegar a los objetivos. Esos mensajes están instalados todo el dÃa en el clima cultural que respiran las nuevas generaciones, sin que existan con esa fuerza otras voces y actitudes que antagonicen y reinauguren el valor de la verdad, honestidad y de lo que está bienâ€.
El profesor José Olivera traza una breve historia de la copia. Del clásico ojeo al trabajo del compañero de banco, se pasó al “trencito†de los `80 y `90 y ahora estamos ante instrumentos mucho más sofistificados. Celulares, Ipods y hasta relojes con capacidad de guardar textos son usados por los estudiantes.
El problema del plagio, según Olivera, se agravó cuando las reformas de la enseñanza en la década del `90 incorporaron las monografÃas como instrumento de evaluación. Antes, todo se basaba en el escrito mensual, donde podrá copiarse, pero alguna idea debÃa tenerse de los temas de estudio. “En las monografÃas, muchos docentes se encuentran con trabajos enteros bajados de Internet. Más allá del plagio, está revelando algo mucho más grave que es la falta de capacidad de análisis y crÃtica de los estudiantes. Uno les pregunta: `muy bien, Fulanito, tú presentaste ese trabajo, pero ¿qué dice?, ¿qué está planteando?` y los chiquilines no saben. Dicen que lo sacaron de Internet, y para ellos eso es la pura verdad porque está en la webâ€, dice Olivera.
Las sanciones para el plagio en Secundaria las define cada docente. Él, en particular, resuelve no corregir los trabajos copiados y le explica al estudiante que la idea es que lo hagan ellos por su cuenta.
Alex Mazzei defendió el instrumento de las monografÃas en que se busca desarrollar la capacidad argumentativa de los estudiantes. Según ella, Secundaria demanda a los docentes que deben enseñar en tres ejes: el conocimiento “disciplinar†(lo que requiere más memoria: fechas históricas, fórmulas matemáticas….), en valores ciudadanos y, por último, el desarrollo de la capacidad de argumentar, de unir conceptos y conocimientos. “Esto es dificilÃsimo hoy cuando en la sociedad toda hay una falta de debate. Lo vemos en los adultos: unos están en una posición y otros en la opuesta, pero no debaten los argumentos que los llevan a enfrentarse y nunca se encuentranâ€, asegura Mazzei.
Y de nuevo, para evitar la copia, carga la responsabilidad sobre el docente. “Debemos estimular la creatividad y ser creativos nosotros en la propuestas que hacemos. Si yo planteo un ejercicio en el que los muchachos tienen que aplicar los conocimientos para resolver un problema, no hay lugar a la copia. En vez de `tráiganme una monografÃa sobre Artigas` a secas, habrÃa que plantear: `¿qué relación tiene el pensamiento de Artigas con el de BolÃvar?` o `¿qué aspectos de las ideas de Artigas se mantienen en el Uruguay de hoy?`, propuestas que generen la capacidad creativa y reflexivaâ€, asegura Mazzei. Tales directivas están incluidas en los programas educativos de Secundaria y son obligación para los profesores. “Pero es difÃcil. A veces, algunos docentes no entienden cosas simples como `no podés ir a clase con una remera que se te vea el ombligo porque el alumno va a mirar más tu ombligo que tu clase`. Lo decimos pero no lo entiendenâ€.
La directora Galeto coincide en que la enseñanza actual avanza hacia estas propuestas “más creativas†y que es la única arma contra la “cultura del plagioâ€. “Cuando nosotros estudiábamos, las pruebas eran `defina epopeya` o `qué paÃses participaron de la Primera Guerra`, o sea que era muy fácil de copiarâ€.
Pero que las propuestas sean más pensadas tampoco arreglarÃa la situación. Hoy existen empresas y sitios webs que ofrecen a los estudiantes hacer monografÃas a medida (ver nota aparte). José Olivera recuerda un caso a nivel de docentes. “Hace un año hubo un concurso para cargos en el que habÃa que presentar un trabajo sobre el rol del adscripto y nos encontramos con varias empresitas que ofrecÃan hacer la monografÃa. De hecho, hubo un par de trabajos que eran exactamente igualesâ€, añade el profesor.
En docentes, parece poco creÃble hablar de “inconcienciaâ€. Pero en los jóvenes y según Balaguer, “la concepción del copio y pego no es vivida como algo que avasalla o que moralmente esté mal. Pero la enseñanza sigue funcionando con otra lógica, entonces ambas concepciones chocan. Es muy difÃcil, porque no es un joven, son generaciones enteras. Vamos hacia un cambio, sin dudaâ€.
COPIANDO EN GRANDE. Valeria, de 21 años, lleva varios años en Derecho y no le gustan los copiones. “Me dan mucha rabia los que lo hacen porque al final sacan la misma nota que los que estudiamosâ€. ¿Y los docentes? “Algunos se dan cuenta, pero la mayorÃa noâ€, responde.
Como en otras facultades, existe la posibilidad de exonerar materias a través de monografÃas. Allà es donde el riesgo de plagio se incrementa. Tal vez por inocencia o negligencia, muchos docentes no hacen el chequeo en Internet. O como dice Valeria, “muchos tienen sus preferidos en clase y ni se imaginan que están copiandoâ€.
La superpoblación podrÃa explicar la distancia del profesor. En condiciones normales, como dice José Olivera, un docente sabe “lo que puede rendir un alumnoâ€.
Un profesor universitario recuerda varios casos de plagio en tesis de grado. “Sospecho cuando veo párrafos bien escritos y otros muy malos. Algo raro pasa y pongo en Google alguna frase y salta, siempre saltaâ€, añade el docente.
El quid, finaliza Balaguer, es cómo conciliar lógicas distintas como la académica y la de las nuevas generaciones, inmersas en culturas tan diferentes. “Existe todo un debate entre los jóvenes sobre las cosas que se les piden, que ellos consideran `sin sentido`. Si las tesis sirven para algo, por ejemplo, los inquieta. No tienen tiempo de hacer cosas que no les servirá de nada en el futuro. HabrÃa que replantearse, también desde la docencia, lo que los jóvenes consideran `sin sentido`. Por otro lado, los universitarios deben saber que hoy rigen las normas de la academia, guste o noâ€.
En Internet
A medida
Varios sitios de la Red ofrecen la realización de tesis y monografÃas a medida del estudiante. Algunos de ellos son: www.termpaperrelief.com; www.duenow.com; www.masterpapers.com; www.essaytown.com; www.bigpapers.com. Para contrarrestar esas facilidades el sitio www.turnitin.com es especial para el mundo académico a efectos de demostrar plagios.
Repitiendo melodÃas
El plagio no existe sólo en la esfera literaria, sino también en las demás artes y entre ellas, la música. El último caso de copia musical más sonado tiene por protagonistas a los uruguayos Roberto da Silva y Alberto Triunfo, compositores de la canción Uruguay te queremos ver campeón. Ellos argumentan que la cantante española Rosana tomó fragmentos de esa melodÃa en su tema Soñaré.
Hugo Di Carlo, abogado asesor de Agadu, asegura que el proceso judicial se ha iniciado en España y se espera de una resolución judicial o un acuerdo con Rosana para solucionar el entredicho.
Di Carlo explicó que las denuncias de plagios musicales no son frecuentes en el paÃs y estimó en 10 la cantidad del año pasado. “Muchas veces, un autor escucha una canción en una publicidad, por ejemplo, y la reconoce como una suya. Ahà empieza la reclamaciónâ€. El siguiente paso consiste en el envÃo de las dos versiones a un comité de tres peritos musicólogos que elaborar un informe sobre si hay o no plagio. “Ellos buscan confirmar que la segunda canción no pudo haber existido sin la primeraâ€, dice Di Carlo. En otros paÃses, se cuenta la cantidad de compases que coinciden y si supera los 20, hay derecho a reclamo. Por acá, no existe ese criterio.
De existir un informe favorable a la copia, se inicia el proceso. Pero Di Carlo explica que la mayorÃa se resuelven de “modo privadoâ€. “Si es una empresa, en general no quiere que las cosas tomen estado público, reconoce el error e indemnizaâ€.
A nivel internacional, se han repetido denuncias de plagios, hasta en la farándula. Por ejemplo, Iliana Calabró acusó a RocÃo Marengo de plagio de su tema Bum-bum. Es que la canción El baile del koala, de Marengo es muy parecida, en especial al comienzo. El asunto fue comidilla de los programas de chimentos, pero no pasó de ahÃ.
Estos dÃas, en Francia, un desconocido cantante francés, Thierry Desseux, acusó de plagio a Carla Bruni, cuyo último disco se llama Como si nada, el mismo nombre que Desseux dio a su primera obra.
Miradas de la copia
Natalia Trenchi
PSIQUIATRA INFANTIL
“Estoy segura que los niños y jóvenes no saben con claridad que el plagio es ilÃcito y anti-ético. Reciben mensajes confusos. Personalmente me ha sorprendido que muchos adultos, incluso colegas, ignoran que copiar lo dicho o escrito por otro sin citar ¡es plagio!
Miguel Langón
ABOGADO PENALISTA
“La reproducción ilÃcita forma parte de los delitos contra el autor, una legislación bastante reciente que dio lugar a nuevas figuras favorecidas por la tecnologÃa. Igual, falta un gran capÃtulo sobre delitos informáticos: ¿qué pasa cuando la falta ocurre en ese espacio?
Roberto Balaguer
PSICÓLOGO
“Los jóvenes viven en una cultura del `copio y pego` sin culpa alguna. Cuando se los interroga, dicen: `lo bajé de Internet`. No hay malintención, pero sà se da un gran choque, ya que no conocen el concepto de plagio. Cuando está colgado en la red, pertenece a todos, piensanâ€.
Alex Mazzei
DIRECTORA DE SECUNDARIA
“La copia depende siempre del profesor. El problema es para quienes trabajan con el conocimiento `memorÃstico` y ahà no le veo sentido ni a la clase, ni a la copia porque yo sé algo de memoria y después me olvido. El desafÃo es que la clase tenga sentido para los alumnosâ€.
Hacer para otros un trabajo…una monografÃa y luego arrepentirse…
Esta es una situación cultural ¿nueva? que se está dando con frecuencia en los ambientes académicos.
Jóvenes con pocas ganas o condiciones para la escritura de tesis o monografÃas se apoyan en otros más hábiles.
Hay una cantidad de estudiantes avanzados o profesionales avezados en las lides académicas que se “ofrecen”
a escribir monografÃas para terceros y luego…. tras ver el resultado final… se arrepienten
 de esa suerte de “prostitución intelectual” o “préstamo de cerebro” o “alquiler de vientre mental”.
Tras el arrepentimiento al ver salir del vientre intelectual una obra con valÃa,
el autor (padre o madre de la criatura) ¿qué debe decir, plantear?
¿Cómo toma el contratante semejante vuelta en el aire de su oferente?
Peripecias de la cibercultura. ¿Nuevos problemas? Nuevos dilemas.
Más de uno de esos estudiantes defraudados por los padres biológicos de la criatura intelectual ha concluido que en realidad el viejo CUT AND PASTE era más sencillo…más barato y menos riesgoso.