Carta a Jorge Fucile
Viernes, Julio 30th, 2010Me llegó por mail. No sé si es cierta o no, pero en cualquier caso ayuda a detenerse a pensar en la educación, qué queremos con ella, qué esperamos de nuestros alumnos, qué modelos incorporados tenemos.
Jorge Fucile, jugador clave de la selección uruguaya que obtuviera el 4o puesto en Sud Africa, es el destinatario de esta misiva. Disfrútenla.
______________________________
Sr.Jorge Fucile:
El motivo de la presente carta es para pedirle disculpas. Sólo a nosotros se nos podÃa ocurrir hacerlo madrugar para venir al liceo, cuando lo suyo evidentemente era el fútbol.
Discúlpenos por quitarle la pelota en los recreos o por echarlo de clase cada vez que dominaba una pelotita de papel.
Perdónenos por no darnos cuenta de que esos gritos que pegaba como un
desaforado en clase, eran simplemente ensayos de gritos de gol. Perdónenos porque las veces que Usted corrÃa de arriba y abajo por nuestros pasillos simplemente estaba ensayando el ida y vuelta que despliega en la cancha.
Obviamente, le pedimos disculpas por hacerle pagar ese vidrio que rompió de un pelotazo, cuando evidentemente lo que hacÃa era ensayar un buen despeje. Y de la misma manera ahora vemos que fueron injustas esas observaciones que le ponÃamos por agarrar y derribar a los compañeros en el recreo.
El tiempo sin dudas nos contestó esa pregunta que tanto nos hacÃamos: Fucile, ¿que vas a hacer cuando seas grande? El tiempo nos demostró que
Usted no sólo triunfó en la vida sino que además hasta terminó hablando
portugués, inglés o italiano. Es más, hasta entiende a un ruso.
Que tontos que fuimos al no ver que el 4 que se reiteraba tantas veces en
sus notas era simplemente una señal del destino que nos mostraba el número de su camiseta.
Es por todo eso que le pedimos disculpas, … aunque asÃ, entre nosotros y
sin que se entere nadie le recordamos que… con nosotros aprendió a caer y a  levantarse, a hacerse el desmayado, y a esperar tranquilo en el banco a que lo llamasen y créanos que si nos hubiese escuchado al menos un poquito … no hubiese terminado a los 24 años recibiendo clases de un maestro.
DOCENTES DEL LICEO 39
(Piedras Blancas)


